Sufrir un accidente de tráfico, por leve que sea, es una situación que bloquea a cualquiera. Entre el susto, los nervios y el tráfico alrededor, es fácil cometer errores que luego complican los trámites con el seguro, las posibles reclamaciones y, sobre todo, la seguridad de todos.
Esta guía paso a paso está pensada para que sepas exactamente qué hacer desde el primer minuto, qué datos recoger, cuándo llamar a cada servicio y qué equipamiento del coche o moto te puede ayudar tanto en el momento del siniestro como en futuras ocasiones.
1. Mantén la calma y protege tu seguridad
Lo primero es siempre tu integridad y la de los demás ocupantes. Antes de pensar en el coche, los papeles o el parte, céntrate en estos puntos:
- Respira hondo y comprueba si tú y tus acompañantes tenéis dolor intenso, mareos, sangrado o dificultad para moverse.
- Si alguien presenta síntomas graves, no lo muevas salvo que exista un peligro inminente (incendio, riesgo de atropello, etc.).
- Enciende las luces de emergencia del vehículo para alertar al resto de conductores.
- Si puedes moverte y es seguro, sal del coche y dirígete a la zona más protegida posible, preferiblemente fuera de la calzada y tras una barrera.
Recuerda que reaccionar con calma te permitirá seguir correctamente los pasos siguientes y reducir riesgos en una vía donde siguen circulando otros vehículos.
2. Señaliza correctamente el accidente
Una vez controlada la situación inmediata, toca hacerte visible. Señalizar bien el sinistro es clave para evitar nuevos choques por alcance y para cumplir con la normativa.
- Chaleco reflectante: antes de salir del vehículo, póntelo. Lo ideal es llevar uno para cada ocupante. Es un accesorio barato y obligatorio, así que conviene revisarlo periódicamente.
- Triángulos de emergencia o luz V16:
- Si utilizas triángulos, colócalos a la distancia recomendada (generalmente unos 50 metros en vía convencional) y visibles para los conductores que se aproximan.
- Las nuevas balizas luminosas V16 homologadas son más seguras, ya que puedes colocarlas sin bajarte del coche y se ven mejor en malas condiciones de luz o lluvia.
Si haces muchos kilómetros, es muy recomendable invertir en una luz V16 conectada con geolocalización: facilita que los servicios de emergencia conozcan tu posición y, a la vez, mejora tu visibilidad. Es un elemento de seguridad cada vez más extendido y llamado a sustituir a los triángulos tradicionales.
3. Atiende a los heridos y llama al 112
Con el entorno señalizado, valora de nuevo el estado de todos los implicados.
- Si hay cualquier sospecha de lesión (latigazo cervical, golpes en la cabeza, dolor en el pecho, pérdida de conocimiento, etc.), llama inmediatamente al 112.
- Describe con claridad:
- El lugar del accidente (carretera, punto kilométrico, sentido de la marcha, referencias cercanas).
- El número de vehículos implicados.
- Si hay heridos y su estado aparente.
- Usa tu botiquín de primeros auxilios si lo llevas en el coche: gasas, guantes, suero fisiológico para limpiar pequeñas heridas. Nunca administres medicamentos por tu cuenta.
En accidentes aparentemente leves, muchas personas no llaman al 112 y más tarde aparecen dolores intensos. Si tienes dudas, es preferible que un profesional sanitario valore la situación en el momento.
4. Documenta la escena: fotos, vídeos y tecnología a tu favor
La información que recopiles en el lugar del accidente será fundamental para tu aseguradora y, en su caso, para una futura reclamación. Aquí la tecnología es tu gran aliada.
- Fotografías con el móvil:
- Haz fotos generales de la posición de los vehículos en la calzada.
- Fotografía los daños en cada coche o moto, de cerca y de lejos.
- Incluye detalles como marcas de frenada, señales, semáforos, estado de la vía o posibles obstáculos.
- Vídeo corto: un recorrido grabado alrededor de los vehículos mostrando el entorno y los desperfectos suele ser muy útil para aclarar la dinámica del siniestro.
- Dashcam o cámara embarcada:
- Si llevas una cámara en el parabrisas o en el casco (en el caso de motos), guarda y respalda el archivo del momento del impacto.
- Al elegir una dashcam, busca modelos con grabación en bucle, buena visión nocturna y sensor de impacto (G-sensor) que proteja automáticamente el vídeo del choque.
- Ubicación: activa el GPS del móvil para que las fotos queden geolocalizadas y toma una captura de pantalla de la posición en el mapa.
Complementar tu vehículo con una buena dashcam y un soporte estable para el móvil no solo facilita las pruebas en caso de accidente, también puede ayudarte a demostrar una conducción prudente.
5. Intercambia datos y rellena el parte amistoso
Si no hay heridos graves y la situación está controlada, toca hacer los intercambios de información necesarios.
- Datos que debes solicitar al otro conductor:
- Nombre completo y DNI.
- Matrícula, marca y modelo del vehículo.
- Compañía de seguros y número de póliza.
- Teléfono y correo de contacto.
- Parte amistoso de accidente:
- Rellénalo con calma, leyendo bien cada casilla.
- Marca correctamente las circunstancias del accidente (giro, cambio de carril, alcance, incorporación, etc.).
- Haz un croquis claro de la posición de los vehículos.
- Antes de firmar, revisad ambos que los datos y el dibujo coinciden con lo comentado.
Si no hay acuerdo sobre cómo ha ocurrido el accidente, es mejor no firmar un parte con el que no estás de acuerdo. En esos casos, llama a la policía para que levante atestado y describe tu versión de los hechos cuando te la soliciten.
6. Cuándo llamar a la policía o a la grúa
Hay situaciones en las que es recomendable o directamente necesario requerir la presencia de las autoridades o de una grúa.
- Llama a la policía cuando:
- Haya heridos, aunque parezcan leves.
- Exista desacuerdo importante entre conductores.
- Sospeches que el otro conductor está bajo los efectos del alcohol o drogas.
- Algún implicado se niegue a facilitar sus datos.
- Se hayan producido daños en mobiliario urbano o en la vía (guardarraíles, señales, semáforos, etc.).
- Solicita una grúa cuando:
- Tu vehículo no es seguro para circular (fugas de líquidos, rueda reventada sin repuesto, daños severos en el eje, luces inoperativas).
- El fabricante desaconseja seguir la marcha después de un impacto en determinados puntos (por ejemplo, tras dispararse los airbags).
Recuerda que muchas pólizas de seguro incluyen asistencia en carretera. Llevar el teléfono de tu aseguradora anotado en la guantera o en una tarjeta en el parasol te ahorrará tiempo cuando más lo necesitas.
7. Notifica el siniestro a tu aseguradora
Una vez abandonas el lugar del accidente, el siguiente paso es poner en marcha los trámites con tu compañía de seguros.
- Plazo: en España, lo habitual es comunicar el siniestro dentro de los 7 días siguientes al accidente (revisa tu póliza por si indica algo distinto).
- Documentación que conviene tener a mano:
- Parte amistoso firmado o número del atestado policial.
- Fotos y vídeos del siniestro.
- Datos del contrario y de posibles testigos.
- Informe médico si acudiste a urgencias.
- Peritación y reparación:
- La aseguradora te informará del taller concertado o te permitirá elegir el que prefieras, según el tipo de póliza.
- Es recomendable conservar un listado de talleres de confianza cercanos a tus rutas habituales.
Siempre que hables con tu aseguradora, toma nota de la fecha, el nombre de la persona que te atiende y el número de expediente asignado al accidente.
8. Asistencia legal: cuándo necesitas un abogado especializado
En algunos casos, sobre todo cuando hay lesiones, discrepancias sobre quién es el culpable o problemas con las coberturas, puede ser importante contar con un abogado especializado en accidentes de tráfico.
- Te ayuda a valorar correctamente las lesiones y las posibles indemnizaciones.
- Revisa las ofertas motivadas de la aseguradora y negocia en tu nombre.
- Te asesora sobre plazos, documentación necesaria y pasos a seguir si no hay acuerdo amistoso.
Muchas pólizas incluyen una garantía de defensa jurídica que cubre, total o parcialmente, los honorarios de un abogado de tu elección. Si el accidente ha ocurrido en Barcelona o alrededores y buscas un despacho especializado, puedes valorar contactar con Garanley, orientado a la reclamación de daños personales y materiales derivados de siniestros de circulación.
9. Revisión médica y seguimiento de tu salud
Aunque al principio te encuentres bien, es frecuente que los síntomas aparezcan horas o incluso días después del impacto, especialmente en el cuello y la espalda.
- Acude a urgencias o a tu médico lo antes posible, indicando que has sufrido un accidente de tráfico y la fecha del mismo.
- Guarda todos los informes médicos, pruebas y recetas, ya que serán necesarios para cualquier reclamación.
- Observa tu estado durante los días siguientes: mareos, visión borrosa, dolor persistente o dificultad para dormir son motivos para una nueva revisión.
Recuerda que tu salud es prioritaria frente a cualquier trámite con el vehículo o la aseguradora. No minimices molestias pensando que se pasarán solas.
10. Aprende del accidente: equipamiento y hábitos para el futuro
Una vez superado el momento crítico, el accidente puede servirte para revisar tanto tu forma de conducir como el estado del equipamiento de tu coche o moto.
Equipamiento de seguridad recomendado
- Luz V16 homologada y/o triángulos: mejor si la baliza es conectada con geolocalización.
- Varios chalecos reflectantes: uno por cada plaza del vehículo.
- Botiquín de primeros auxilios completo y revisado periódicamente.
- Dashcam de calidad con visión nocturna y sensor de impacto.
- Soporte estable para el móvil y cargador de mechero o powerbank para asegurar batería en caso de emergencia.
- Linterna LED recargable para situaciones nocturnas.
Hábitos que reducen riesgos
- Revisar presión de neumáticos y estado del dibujo con regularidad.
- Mantener distancias de seguridad generosas, especialmente en ciudad y con lluvia.
- Evitar distracciones al volante con sistemas manos libres y configurando el GPS antes de arrancar.
- Planificar las paradas en viajes largos para evitar la fatiga.
Contar con un vehículo bien equipado y con accesorios de seguridad escogidos con criterio puede marcar la diferencia en cómo se gestiona un accidente y en la gravedad de sus consecuencias. Actualizar tu kit de emergencia, incorporar tecnología útil y reforzar tus hábitos de conducción es la mejor forma de estar preparado si alguna vez te ves de nuevo en esta situación.

